Soportal (1ª parte)

Uno de los rincones más especiales de Sos, es el soportal que se encuentra en la Plaza de la Villa, lugar de encuentro privilegiado desde la Edad Media hasta nuestros días, y donde, por cierto, está la entrada a Ruta del Tiempo.

soportal

Hoy en día, en los meses que el clima lo permite, alberga la terraza del bar Las Coronas, y se convierte en un sitio estupendo para tomar café a la mañana, vermú y un pincho al mediodía, o cenar un bocata. Pero el origen de este espacio lo encontramos en la Baja Edad Media, cuando los sosienses decidieron construir un lugar resguardado donde poder celebrar el mercado semanal

“Año domini 1339”, esta inscripción, recientemente hallada en una de las dovelas del arco exterior, puede darnos la fecha de construcción del soportal. No es descabellado suponerlo, ya que la primera referencia al mercado semanal de Sos la encontramos un poco antes, en el año 1319, cuando el Concejo solicita a Jaime I cambiar el día de celebración del miércoles al lunes.

En 1321, mediante privilegio real, Sos cuenta con el cargo de Almutazaf. El Almutazaf es el oficial del mercado, encargado de vigilar que todo marche correctamente. No debía ser fácil desempeñar este cargo, ya que Almutazaf (palabra de origen árabe, derivada de muhôtasib) significa: “el que gana tantos ante Dios con sus desvelos por la comunidad”. Entre sus funciones estaba el vigiar que nadie engañara con los pesos ni las medidas. La pena impuesta a los infractores, en el Fuero de Jaca, ascendía a 60 sueldos.

¿Cómo comprobar los pesos? Si nos fijamos en el lugar donde se unen los dos arcos interiores del soportal, veremos un hueco triangular donde poder colocar la balanza romana. ¿Y las medidas? Tenemos que almutazaftener en cuenta, que hasta mediados del siglo XIX no entra en vigor en España el metro como unidad de medida. “Las varas de las medidas, Dios sabe cuáles serán, una a vos mostrarán luenga e con otra medirán”. Esos versos de López de Ayala (1403) nos muestra cierta desconfianza hacia los mercaderes de telas, pero al margen de engaños premeditados, lo cierto es que cada zona peninsular contaba con una medida de vara estándar distinta. La utilizada en Sos es la vara jaquesa, cuya longitud de 772 mm. se divide en tres tercias o cuatro palmos .Para facilitar la labor del Almutazaf, a la derecha del hueco triangular se talló una hendidura vertical para comprobar en ella las medidas de las varas de los asistentes al mercado.

Pero en los mercados medievales son muchos los productos que se venden. Por ejemplo, curtidores y carniceros utilizan grandes cuchillos cuyas hojas han de estar bien afiladas. La mejor forma de logar el filo era “pasarlo” por una esquina de piedra. Para intentar evitar “muescas” en todas las esquinas del soportal, encima del hueco triangular se grabó un gran puñal que señala una esquina en concreto, donde hoy en día podemos ver el desgaste de la piedra originado por los muchos cuchillos que en ella se han afilado.

Aún encontramos otro elemento peculiar en este espacio central del soportal. En la cara opuesta a donde enconpunaltramos el hueco de la vara y el puñal, está bellamente grabada una flor de lis. Seguro que esta marca esconde una explicación interesante, pero desafortunadamente no sabemos qué significa (por cierto, si sabes a qué hace referencia, te agradeceríamos que nos lo comunicaras).

Si lo dicho hasta ahora os parece poco para que considere a este soportal uno de los lugares más emblemáticos de Sos, no os preocupeis, pronto llegara la segunda parte.

 [Si te apetece, ¡ya puedes leer la 2ª parte!]

Acerca de loli

Empecé a caminar, a tomar decisiones... y aquí estoy
Esta entrada fue publicada en Rincones. Guarda el enlace permanente.

2 Respuestas a Soportal (1ª parte)

  1. Pingback: Soportal (2ª parte) « Ruta del Tiempo

  2. Pingback: Románico, guarida del Grial y… ¡Mary Poppins! « Ruta del Tiempo

Los comentarios están cerrados.